La Economía Digital puede esperar

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Dado mi puesto laboral actual, mi formación académica y mi experiencia, me paso en diversas mesas de discusión sobre cómo mejorar las condiciones productivas y competitivas mediante el apalancamiento del uso de tecnologías e innovación, en donde me he encontrado con una resistencia radical a querer conservar prácticas de trabajo de los años 80 y 90; el ascender a la Economía Digital resulta un asunto imposible y para ello plantean una serie de barreras con el afán de seguir funcionando como siempre se ha hecho, sin importar la innovación y el valor que generen con su servicio y/o producto, al cabo que el desarrollo de la Economía Digital, según ellos, no es un asunto que les toque, esas son cosas del futuro. ¿No sabe qué es la Economía Digital? Primeramente déjeme decirle que no es el futuro, sino el presente, y que no es otra cosa que migrar de una economía con un escaso grado de aprovechamiento de tecnologías e innovación a una en donde se generaliza el uso de innovación, la gestión de conocimiento y las tecnologías en todas las actividades económicas, culturales y sociales.

El aprovechamiento generalizado del conocimiento, las tecnologías y la innovación genera incrementos en la productividad y en la competitividad de los agentes económicos, contribuyendo así a la generación de bienestar y mayores oportunidades de progreso, algo que sin duda le urge a nuestro país, está atrapado actualmente queriendo lograr resultados alentadores en una economía que ya no tiene valor.

¿Sabe qué tan importante es la Economía Digital? Si nunca se había planteado esta pregunta debe saber que la Economía Digital representa el 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial; es decir, unos 19 mil 159 millones de dólares y se espera que se incremente a un 25 por ciento para el 2020, esto según un estudio de Accenture en el Foro Económico Mundial de Davos, como se podrá dar cuenta no es cualquier cosa, además de tener un crecimiento bastante considerable.

Lo anterior detona una pregunta más importante y seria ¿Qué estamos haciendo en nuestro país? y la respuesta sería casi nada, de hecho en esas sesiones que le comento, la discusión ni siquiera es por el futuro o el presente de la Economía Digital, es sobre alcanzar el pasado de otras naciones, dígase gobierno e iniciativa privada, de hecho es tan pobre nuestra incursión en la Economía Digital a nivel global que no se tienen datos específicos del valor para nuestro país, consultoras como Accenture no tienen datos sobre nosotros.

Lo que principalmente frena el crecimiento y desarrollo de la Economía Digital en nuestro país está en la insuficiente colaboración entre las empresas, el Gobierno y la academia para generar inversión y talento, así como la falta de regulaciones, de hecho basta ver nuestro estado Sinaloa con una ley de Gobierno Electrónico que ni siquiera ha entrado a discusión en nuestro Congreso, es una promesa de años, y ni que decir de los trabajos en mejora regulatoria, pero no hay que sentirnos mal como Estado, pues todo nuestro país tiene el mismo problema, aun no hemos entendido que hay que hacer cambios para obtener otros resultados, no nos quejemos del resultado de nuestra economía actual y futura, si no estamos haciendo esfuerzos hacia donde se debería, la Economía Digital puede esperar.

La compra de juventud de las grandes empresas

Seguro lo ha notado, empresas como Facebook, Google, Twitter, Microsoft, Apple entre muchas otras de base tecnológica, adquieren empresas o startups porque cuentan con nuevas tecnologías que empiezan o son gusto del mercado joven, y uno piensa simplemente que el pez grande se traga al pequeño como siempre o uno no encuentra sentido a la adquisición, como en su momento sucedió con Google adquiriendo a YouTube o Facebook con Instagram o Twitter a MoPub, es decir, empresas que son sólidas hoy en día, buscan adquirir tecnología más que desarrollarlas, a pesar de ser empresas millonarias, no quiero decir que no desarrollan tecnología en su seno, pero no parece tan de valor como adquirir, pero ¿Por qué? ¿Qué intentan más allá de ingresar más dinero a sus arcas?

Clayton Christensen (2003) en su libro el Dilema de los Innovadores nos habla de cómo las empresas fallan en mantener una participación en el mercado, más allá de escuchar a los clientes, llevar buenas prácticas y enfocarse a sus tecnologías más rentables. Este es quizá el temor de las empresas antes mencionadas, su mercado se empieza a agotar dejan muy pronto de ser novedad y de volverse poco innovadoras por el valor que aportan al mercado que ya tienen, esto se debe también a lo que dice Chirstensen (2003)

“Los mercados y tecnologías cambian, les sucede a cualquiera, no importa si la industria cambia rápido o lentamente sin importar en cuál tecnología se basan”.

El miedo de las empresas de tecnología por quedarse fuera de la jugada es enorme y evitan a toda costa por sus ciclos tan cortos en el mercado, volverse un Woolworth o un Aqua Velva, que pasaron a ser de valor sólo para viejas generaciones y no forman parte de las nuevas generaciones, mantenimiento un segmento reducido de negocio por no haber identificado el cambio y no ser empático con las últimas generaciones.

La adquisición de empresas o startups de base tecnológica con productos innovadores cobra sentido cuando nos damos cuenta que lo que buscan las grandes empresas es comprar juventud partiendo de la hipótesis de que los jóvenes marcan tendencias de adopción y con el tiempo las generaciones más antiguas se empiezan a ambientar y a usarlas.

Lo anterior sucede porque los jóvenes tienden a experimentar y arriesgar para validar si la tecnología le aporta algún beneficio y así adoptarla con toda libertad, claro que para ello la tecnología debe estar a su alcance, tanto económicamente como disponible a su segmento, es por ello que los gigantes adquieren empresas con tecnologías que de pronto nos pueden resultar tan raras en un inicio a las generaciones no tan jóvenes, pero con un sentido enorme para los jóvenes.

Pero ¿Qué logran las empresas comprando juventud en nuevas tecnologías? Lo siguiente:

1. Eliminar una amenaza futura.

2. Adquirir un nuevo mercado.

3. Contar con nuevos clientes.

4. Obtener transferencia de conocimiento.

5. Descubrir tendencias.

6. Contar con tecnologías validadas en el mercado.

7. Tener un nuevo equipo de trabajo.

8. Obtener nuevos ingresos.

9. Definir nuevas barreras de entrada a sus competidores.

10. Y explorar nuevos proyectos de valor.

Comprar juventud para los individuos puede pensarse casi imposible, pero en el caso de las empresas las adquisiciones son un nuevo octanaje, un abanico de posibilidades, más si se trata de mercados jóvenes, validados, donde su ciclo de maduración está lejos de empezar, por lo que el valor de la innovación se puede incrementar en el tiempo y con esto lograr poner a la empresa adelante del gusto de nuevas y viejas generaciones, por ello lo que hoy nos resulta un absurdo para las empresas representa valor futuro, en especial cuando se trata de jóvenes.

Fuente: Periódico Noroeste

El mercado y su red no están dispuestos a ceder nada

Seguro usted ya lo ha escuchado, su nombre es Larry Donas, un chavo de 28 años, que vende donas y que tiene una singular forma de cantar y acompañarse de su original trompeta formada con su mano de manera improvisada.

El famoso donero y cantante ha empezado a escalar a la fama gracias a sus videos en YouTube. La fama nació con su primer video, que fue subido por alguien a quien de seguro le pareció divertido, lo que pronto hizo que cientos de personas simpatizaran y compartieran a través de las redes sociales, volviendo viral el suceso Larry Donas, por lo que sus videos y noticias de manera masiva estuvieron circulando por internet.

Puedo apostar que esto le parece curioso, divertido, empático, y hasta inspirador, pero déjeme que le diga que así como Larry Donas, hay miles de jóvenes amateur que hacen actividades y productos de calidad superiores que muchos profesionales y organizaciones.

El poder que dan las redes sociales y todo Internet a los amateur es sin duda sorprendente, en especial porque es algo que hace algunos años no se tenía a la mano, ni representaba una plataforma de lanzamiento, hoy sin duda lo es, en especial porque el amateur viene desde el gusto de los seguidores y no necesariamente es un producto creado o lanzado de una institución o empresa.

Los amateur nacen validados por el mercado, y sólo es cuestión de tiempo, afianzar el talento, algo de historias románticas, y claro, trabajo duro para que alcancen la fama y más oportunidades.

La Galtzia o Vázquez Sound son producto del gusto del mercado, no nacieron ni se forjaron en un estudio profesional, son amateurs con talento que gracias a internet hemos tenido el gusto de escuchar y conocer. La red se está volviendo cada vez más una oportunidad para los amateur pero también un espacio para que las empresas obtengan productos validados por el mercado, que sin duda darán grandes ingresos.

Sectores y grandes industrias como la música, el cine, la televisión, entre muchos otros, no se han dado cuenta que el talento salido del mercado es más atractivo, que el de su modelo tradicional, en el que insisten con empujar al artista imponiéndolo en el mercado en lugar de jalar a los amateur con talento ya validado en la red.

Los distintos sectores e industrias nos siguen ofreciendo lo mismo, por ejemplo: noticias televisivas con formatos y personajes tradicionales, música de jóvenes cantantes validados por críticos y no por el gusto de los mercados, artistas de cine que vienen de hijos de grandes empresarios o de artistas reconocidos, y así un sin número de imposiciones ignorando por completo el mercado, que cada vez se vuelve más maduro y consiente gracias a la red.

El mercado al igual que los amateur, está evolucionando más aceleradamente, y cada vez se exigen más, algo que a los distintos sectores e industrias, les cuesta trabajo entenderlo o sencillamente les cuesta más validarlo, porque lo quieren hacer con su modelo tradicional y pobre.

Usted lo nota cada vez más, los sectores e industrias se empiezan a quedar rezagados y despreciados, en especial por nuevas generaciones, esto porque el mercado sabe de su poder gracias a la red, y quieren ver, escuchar, leer, escribir sobre lo que les gusta, y no están dispuestos a perder el tiempo por algo que viene impuesto por una organización.

Los mercados junto a los amateur están generando otro espacio de oportunidad y un nuevo tratado de lo que se quiere y no de lo que se quiere imponer. Las reglas del juego están cambiando. El mercado y su red no está dispuesto a ceder nada.

Pague su compra en línea

Existen más de 52 millones de internautas conectados en nuestro país, cerca de la mitad de la población, y para el 2015 se espera que 7 de cada 10 usuarios tengan un smartphone. La conexión a Internet va en ascenso gracias al crecimiento y desarrollo que está teniendo la industria de los dispositivos móviles, pero a pesar de todo y el ascenso, los usuarios siguen presentando temor al comprar en línea con su tarjeta de crédito o cualquier tipo de pago electrónico.

La resistencia a comprar en línea, se dice que es similar a la resistencia que hubo en su momento de comprar un celular o usar un cajero automático. Sin embargo, este temor ha ido demasiado lejos y se ha prolongado, tanto, que dicho temor ha dado a luz a empresas como DineroMail o Paypal, donde los usuarios se sienten protegidos, de hecho, estas empresas están encontrando una oportunidad en el temor de los usuarios, al grado de poner en sus servicios pagos referenciados en bancos o en tiendas de autoservicio como OXXO.

Si bien, esto tiene que ver con la brecha generacional, es una realidad que la reducción del temor no va conforme crecimiento de la conexión a la red, pareciera que el temor esta hospedado en los usuarios en general. ¿Cómo podemos hacer a un lado el temor? Quizá lo primero que tenemos que hacer es informarnos, de hecho hoy en día resulta más simple que le clonen una tarjeta de crédito en un restaurante que por internet, en especial si la perdió de vista de su mesa a la caja. A pesar de ello, esto no significa que debemos ir a comprar en línea con nuestra tarjeta con los ojos cerrados.

¿Cómo tener más confianza para comprar en Internet? Cuando realizamos una compra de manera electrónica debemos tener los siguientes cuidados:

Primero, cuidar que la tienda o el sitio donde vamos comprar sea una empresa con la mayor reputación posible, leer sobre dicha tienda en la misma red, en especial lo que dicen los usuarios acerca de ella.

Segundo, asegurarnos que cuando vamos a comprar en nuestro navegador en donde se escriben las direcciones electrónicas, nos muestre un candado y que en lugar que de que aparezca http:// antes de la dirección, sea https://, ¿qué diferencia existe y por qué nos debe de importar ese cambio en nuestra barra de dirección de nuestro navegador?, con https:// cualquier dato que introduzcamos en el navegador viajará cifrado y por lo tanto no podrá ser analizado para su uso, ni para fines comerciales ,así como tampoco delincuenciales.

Tercero, leer los acuerdos y términos legales de la tienda, si es un sitio confiable y con reputación, esa información deberá estar disponible.

Cuarto, otra forma de saber qué tan confiable es un sitio, podemos consultar los sitios de AMIPCI, Verisign y Visa, ahí podemos encontrar las empresas que son seguras para realizar compras.

Por último, es importante que acudas a tu banco para que puedas pedir el servicio de mantenerte informado vía celular de cualquier transacción que se realice con tu tarjeta o tus cuentas, si desconoces la transacción llama rápidamente a tu banco para aclararlo. Al comprar en Internet, podemos encontrar múltiples beneficios, que seguramente no encontraremos en tiendas físicas, esto porque los modelos de negocio electrónicos tienden a ser de más bajo costo.

Por otro lado, el crecimiento de comercios en la red va en ascenso, de hecho este año creció un 20 por ciento, los segmentos de la música, las películas, las computadoras y los boletos de las aerolíneas son los que más han ascendido, y esto no va parar, es una realidad, nunca es tarde para empezar a comprar en línea y mantenernos informados.

Si lo quieres en  PDF

Fuente: Periódico Noroeste.